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Category Archives: Opinión Pública

La Opinión Publica en los estados democráticos: una máscara de los sistemas no democráticos

No cabe duda que de cierta forma la política y la comunicación en una sociedad se ve influenciada por la opinión pública de cierta manera, y solo de cierta forma porque no todos los régimen políticos aceptan una legítima en la voz del pueblo como en los gobiernos autoritarios o totalitarios. Aparentemente en los estados democráticos se vive otra realidad en donde la opinión del público es tomada en cuenta, pero ¿es en verdad que los gobiernos democráticos modifican sus políticas con aportes generados por la población o es solo que aparentan que lo hacen? Con el presente ensayo se pretende confirmar con base en los estudios y aportes de Noam Chomsky si es que los regímenes democráticos en verdad toman en cuenta la opinión pública en cuestiones y decisiones políticas o si solo pretenden hacerlo, siendo entonces que en ninguna forma de gobierno la opinión del pueblo es aceptada como legítima   Previo a analizar la situación con la opinión pública en las sociedades democráticas es necesaria una mirada a otra cara de la moneda, es decir en las sociedades autoritarias y totalitarias. En los regímenes autoritarios “simplemente no hay formas institucionales a través de las que poder unir la opinión colectiva al establecimiento y la implementación de la política pública” (Crespi, 2000, pág. 161); en estas sociedades se considera que si el pueblo se involucra en asuntos de gobierno, existirá una desestabilización en el bienestar de la sociedad por lo que la opinión colectiva tiene que darse en secreto. También se malinterpreta la opinión pública confundiéndola con la opinión de los cortesanos. En el caso de los regímenes totalitarios, los líderes gobiernan porque “son la única manifestación verdadera de la voluntad del pueblo” (Crespi, 2000, pág. 157) por lo que la opinión pública es vista como traición y solo se admiten opiniones colectivas que los gobernantes forman. Es en ambas formas de sociedades se evidencian las palabras de Noelle Neumann, quien considera que “hay un vínculo estrecho entre opinión pública, sanción y castigo” (Neumann, 1995, pág. 1)y que por este temor al castigo “las convecciones pierden terreno y el individuo estará menos propenso a expresar sus opiniones” (Neumann, 1995, pág. 1). Entonces es notable que en estas sociedades, la opinión colectiva del pueblo común no forma parte de las decisiones de gobierno.     Analicemos entonces lo que sucede en las sociedades democráticas según los estudios realizados por Noam Chomsky, lingüista, filósofo y estudioso de la política, de origen estadounidense. Según muestra Chomsky, en los estados democráticos, la sociedad es gobernada con “consentimiento sin consentimiento” citado por Chomsky, es decir son gobernados con supuesto consentimiento que es mal manejado por detrás en busca del beneficio en verdad de los gobiernos. En estos regímenes, según la Teoría Wilsoniana, existe “una élite de caballeros con ideales elevados para preservar la estabilidad y la justicia y que toma decisiones” citado por Noam, lo que es complementado con las palabras de Walter Lippman: “los gobiernos son responsables de crear una política que debes estar libre de la interferencia del público en general compuesto de intrusos ignorantes e impertinentes” también citado por Chomky; este control a la interferencia se lo hace mediante distintas herramientas, en buena medida, como lo afirma Harold Laswell, mediante la propaganda”. Si se analiza, podemos verificar los aportes de Chomsky en el caso de nuestro país.   Ecuador es un país democrático y democráticamente fue elegido su presidente Rafael Correa en el año 2007; de igual manera algunas de sus elecciones en la forma de gobernar fueron aprobadas de esta forma. Sin embargo han existido algunas situaciones y políticas con las que el pueblo no ha estado de acuerdo, por citar ejemplos, encontramos primero el caso de Yasunidos. El colectivo mencionado es conformado por un grupo de ciudadanos que no concuerdan con la decisión del presidente de explotar el territorio del Parque Nacional Yasuní. Después de un largo proceso de lucha, el gobierno aprobó la recolección de firmas para consulta popular mediante el que se definiría el futuro del Yasuní. Esto calmó los ánimos en el grupo y en la ciudadanía, sin embargo al final se negó la legitimidad de unas firmas y misteriosamente otras desaparecieron por lo que no se pudo lograr la consulta popular.   Como segundo ejemplo, el Gobierno Nacional implementó en junio del 2015 la página web diálogonacional.gob.ec, un sistema donde los ciudadanos pueden dialogar con el régimen y presentar sus aportes e ideas hacia una equidad y justicia social; según su informe correspondiente al mes de Septiembre del presente año, se han realizado más de 160 mil entre diálogos con ciudadanos y reuniones, de igual manera emiten los llamados Boletines Semanales de Avances donde solo se mencionan las personas y comunidades que se han unido al diálogo y no los cambios que se han hecho con las ideas adquiridas con estos diálogos. Cabe recalcar que la estrategia se lleva a cabo ya por cinco meses por lo que ya se deberían presenciar cambios con base en aportes ciudadanos.   Con estos ambos ejemplos podemos darnos cuenta de la manipulación de la opinión pública en la sociedad democrática Ecuatoriana. El Gobierno aparenta tomar en cuenta a la opinión colectiva, en el primer caso mediante la recolección de firmas y en el segundo mediante el sistema de recolección de opiniones en línea y con reuniones, sin embargo en ambos casos no se ha visto al final que el Gobierno haya realizado con estas opiniones una política o un cambio, no obstante aparentan mostrar a través de herramientas como los boletines o las sabatinas del presidente, que son una forma de propaganda, que se está haciendo cambios con los pedidos del pueblo, evidenciando lo que afirma Chomsky que las masas son estúpidas, se las mantiene manipuladas y contentas mientras el Gobierno no toma en cuenta sus opiniones sino solo las que el régimen genera.   Definitivamente, los gobiernos democráticos son “grandes tiranías privadas a los que se concedieron extraordinarios poderes” (Chomsky) que son tan solo una antifaz de las sociedades autoritarias y totalitarias donde existe, sin duda, la opinión pública, pero que al final no es tomada como legítima, y donde los ciudadanos son engañados y gobernados siendo su pensamiento y opinión considerados minoritarios y poco valiosos. En verdad entonces, no existen grandes diferencias entre la opinión pública en los estados no democráticos y democráticos, solo máscaras de mentiras.  

BIBLIOGRAFÍA

Chomsky, N. (s.f.). Infoamérica. Recuperado el 14 de 10 de 2015, de Infoamérica: http://www.infoamerica.org/teoria_articulos/chomsky1.htm Colectivo Yasunidos. (s.f.). facebook.com. Recuperado el 14 de 10 de 2015, de facebook.com/yasunidos. Crespi, I. (2000). La opinión pública en sociedades no democráticas. En I. Crespi, El proceso de opinión pública. Diálogo Ciudadano. (14 de 10 de 2015). Obtenido de dialogociudadano.gob.ec: http://dialogonacional.gob.ec/c/document_library/get_file?uuid=724437dd-0968-4bfa-a6fe-a788bcabd239&groupId=10157 Neumann, E. N. (1995). La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social. Obtenido de Nombre Falso: nombrefalso.com.ar    

¿Es el Ecuador un estado Liberalista o Comunitarista?

El pasado 20 de Septiembre de 2015, leí un artículo publicado en la Revista Gestión, cuyo título es “Ya no queda lana en el cuero.”, en donde María de la Paz Vela, describe la difícil situación económica que atraviesa el Ecuador. Lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Es el Ecuador un estado Liberalista o Comunitarista? Para responder a esto, es necesario conocer las definiciones de lo que Liberalismo y Comunitarismo significan. El liberalismo representa el derecho que la mayoría otorga a las minorías, proclama la decisión de convivir con el enemigo, sostiene la idea racional y finalista del Estado, por que éste no es sino un instrumento del bienestar humano, para lo cual determina la estricta limitación del poder público y señala la esfera de la libertad individual. (Arellano, 1991) Para entender el concepto y la evolución del liberalismo en el Ecuador, debemos analizar las tendencias políticas que han dominado el poder en nuestra historia republicana, dichas posturas siempre se manifiestan en la norma fundamental que rige una nación Republicana, la Constitución. El liberalismo como doctrina política antagónica, platea como antítesis del poder teocrático la necesidad del Estado laico y la libertad espiritual; la Republica como forma de gobierno, con la división de los poderes que propugnó Monstesquieu. (Izquierdo, 1997) Los juristas analizan a la tendencia del liberalismo, en su aspecto histórico social jurídico, y lo denominan el período liberalista, comprendido desde la revolución liberal de 1895 cuyo resultado fue la expedición de las Constituciones de 1897, que no trajo cambios esquemáticos ni profundos a la estructura del estado y la Constitución de 1906, que es la que introdujo cambios sistemáticos, incluyendo mencionar la palabra “Democracia”, especialmente al separar al Estado de la Iglesia y convertirlo en un estado laico, y dio paso a un estado de Derecho. El liberalismo tiene tres rasgos fundamentales: el primero, es el respeto mutuo, el cual permite la convivencia pacífica de personas con distintas ideologías, el segundo, la no interferencia, la cual impide intervenir en el desarrollo de los planes de vida de otros, siempre y cuando estos no interfieran con los planes de vida del resto y por último una distinción entre las esferas políticas, económicas y religiosas. (Rodríguez, 2010) Ahora, veamos si el estado Ecuatoriano se podría encasillar dentro del concepto y los rasgos fundamentales anteriores, es decir dentro del liberalismo puro; convivencia pacífica con personas de distintas ideologías, la no interferencia y la distinción entre las esferas políticas, económicas y religiosas. A mí se me ocurre un ejemplo en que el Ecuador falla en las tres, el proyecto presentado por el ejecutivo acerca de herencias y plusvalía. El presidente Correa se refiere al tema de la siguiente manera: “La ley de herencias y plusvalía no tiene que ver con atender un problema coyuntural, se trata de resolver un problema estructural, la gran inequidad, la concentración de las riquezas, la concentración de los medios de producción, fuentes ilegítimas como la especulación”. (TeleSur, 2015)   Este fragmento fue publicado el 27 de Junio de 2015, por la cadena Venezolana TeleSur, quienes presentan textualmente las declaraciones emitidas por el Presidente Rafael Correa, en el Enlace Ciudadano número 430, el mismo que fue dedicado al tema en cuestión. Ahora bien analicemos este tema con los tres fundamentos del liberalismo, y observemos el resultado obtenido. Primero, este proyecto generó la confrontación entre simpatizantes y opositores al régimen, como se muestra en los siguientes titulares publicados en diversos medios. A continuación cito unos cuantos ejemplos:
  • “Impuesto a la herencia enfrenta a simpatizantes y contrarios del régimen” (Universo, 2015)
  • “Alvarado: “todos tienen derecho a protestar, pero no a conspirar y hacer daño al país” (Telégrafo, 2015)
  • “Masiva protesta en ecuador para decir no al abuso. Correa anuncia cambios a ley de herencia” (Ane, 2015)
  • “Ley de herencias desata marchas en Ecuador” (CNN, 2015)
  • “Masiva marcha contra Correa en la Av. 9 de Octubre de Guayaquil” (Comercio, 2015)
Convivencia pacífica con personas de distinta ideología, no es fomentada por parte del régimen oficialista. Segundo, este proyecto interfiere directamente con los planes que los ciudadanos ecuatorianos puedan hacer sobre sus posesiones materiales, puesto que en la propuesta realizada por el Mandatario Ecuatoriano, se iba a marcar con un arancel mayor al de la ley vigente sobre las herencias. Así lo expresa el asambleísta Andrés Páez, en una entrevista concedida al Periódico El Diario, en la ciudad de Manabí, donde afirma lo siguiente:
  • “Andrés Páez: Ley de Herencias es un robo disfrazado de impuesto” (Diario, 2015)
La no interferencia, la cual impide intervenir en el desarrollo de los planes de vida de otros, en mi humilde opinión tampoco se cumple. Tercero, la distinción entre las esferas políticas, económicas y religiosas, en el caso de Ecuador se cumple parcialmente, porque la parte económica se encuentra ligada a la parte política, ya que el Estado es el precursor de generar políticas y a su vez, es el encargado del manejo económico del país, y es también el encargado de proveer el escenario adecuado para que existan inversiones públicas y privadas y la parte religiosa se ha mantenido alejada del régimen, apareciendo solamente para emitir comentarios puntuales sobre temas específicos. Con los ejemplos citados anteriormente, podemos claramente observar, gracias a los cometarios y versiones emitidas por opositores y partidarios, que el Ecuador no se alinea bajo los parámetros del liberalismo, más aún su mandatario el Presidente Rafael Correa Delgado, en innumerables ocasiones ha hecho referencia al fin de “la larga y triste noche neoliberal.” (Correa, 2010) Sin embargo debo mencionar que los ejemplos anteriormente citados, tampoco podrían encajar dentro del concepto literal del liberalismo, puesto que esta tendencia política ha sufrido diversos cambios a lo largo de la historia, como lo mencione el inicio del liberalismo en el Ecuador se dio a comienzo del siglo XX con la Constitución de 1906, pero hay que mencionar que las realidades de la sociedad ecuatoriana y la realidad en el mundo es bastante diferente, por ende incluso en la mayoría de naciones hispanoparlantes el liberalismo clásico ha ido evolucionando. Los defensores de la teoría del liberalismo llamaron a la tergiversación de la ideología como neoliberalismo, ya que se abandonaban 3 preceptos clásicos de la teoría liberal y procuraba que el Estado a través de sus facultades legislativas, sancionadoras, punitivas y coercitivas, regularán en cierta medida los abusos del control de mercado originados por la teoría pura del liberalismo. Pero para entender las razones de la evolución de la teoría clásica del liberalismo, debemos investigar las condiciones sociales y culturales de la época, ya que por un lado tenias a los empresarios, detonadores del poder y de la economía, y por otro a la sociedad que no tenía ni si quiera condiciones salubres de vida, desde mi punto de vista fue el detonante para que la sociedad considerada “discriminada”, presione de cualquier manera al estado para que intervenga, tomando el lineamiento de Arendt Hannah, por ejemplo la ´primera huelga general de trabajadores del 15 de noviembre de 1922, de la cual incluso fue inspiración para la obra “ Las cruces sobre el agua”, de Joaquín Gallegos Lara. Siguiendo la misma línea ejemplificativa, un ejemplo claro de dichas regulaciones, y que en su tiempo marcaron el fin de las ideológicas puras del liberalismo, e instauraron la regulación estatal entre las relaciones de los individuos, fue el Código del Trabajo de 1938, que en su tiempo generó gran controversia al establecer una jornada máxima de trabajo y una remuneración mínima por cada trabajador. (Chavez, 2007) Evidentemente este cambio propugnó un intervencionismo cada vez más fuerte del estado en el desarrollo de las relaciones entre los ciudadanos, no solo en el ámbito laboral también en el ámbito mercantil, penal, incluso en el ámbito de la comunicación. El Comunitarismo por su parte, es la repuesta al liberalismo, en el que se sostiene que los derechos de la comunidad deben prevalecer sobre los derechos individuales. Rubén Rodríguez, el autor de “Liberalismo y Comunitarismo: Un debate inacabado” sostiene en su obra que la perspectiva individualista y liberal no ha sabido construir un yo responsable y solidario, la sociedad está fragmentada y es preciso reforzar el valor de la comunidad para conseguir que el individuo se sienta responsable respecto de ella. (Rodríguez, 2010). Si bien el comunitarismo no es en esencia totalmente contrario al liberalismo, atenta contra sus principales preceptos anteriormente mencionados, ya que para esta tendencia política, prevalecen los derechos inherentes a las personas, como la salud, la seguridad y la educación por sobre el derecho primordialmente al capital del liberalismo. En nuestra legislación en general el interés común prevalece sobre los intereses privados, es decir que los derechos que representan los colectivos prevalecen al derecho que pueda tener una sola persona. Un grave error que se ha cometido en nuestro país es hacer un símil entre el comunismo como ideología política y el comunitarismo, un error que ha permito que se consideren a los seguidores de esta tendencia como de gente de izquierda radical. Si bien se ha demostrado que económicamente el Estado no puede ni debe asumir todos los roles de la sociedad, especialmente manejando la producción de recursos y brindando servicios en un país, tampoco el estado debe hacer caso omiso a las necesidades básicas de las personas, todo lo contrario debe garantizar el efectivo cumplimiento de los derechos de las mismas. Otro aspecto importante que vale mencionar es que el estado tampoco debe inmiscuirse en todos los aspectos de la vida de las personas, ahí entra el segundo precepto de la tendencia liberal y se puede citar la conocida frase de Benito Juarez, “El derecho ajeno, es la paz”, y el precepto jurídico de que “Mi derecho termina cuando empieza el de otro” Abstrayendo las ideas más sencillas de ambos conceptos podríamos decir que el liberalismo y el comunitarismo se diferencian por el nivel de intervención del estado, en el primero se da importancia al individuo, y en el segundo se da mayor valor a la comunidad en la que vive el individuo. Retomando el artículo “Ya no queda lana en el cuero”, me pregunto en que sistema político se encuentra actualmente el Ecuador. Según Crespi Irving, se pueden especificar y comparar tres tipos de sistemas políticos: autoritario, totalitario y democrático. El totalitarismo, se trata habitualmente como un sub tipo de autoritarismo. El autoritarismo por su parte, es un concepto heterogéneo en el que se puede incluir monarquías y regímenes aristocráticos y también dictaduras militares y opuesto a los dos se encuentre la democracia, cuya forma de organización social atribuye la titularidad del poder a la sociedad. (Crespi, 2000) ¿Por qué la pregunta anterior? En los dos primeros sistemas políticos, la opinión pública es casi inexistente, se convierte en una opinión del colectivo, dirigida por quienes están a cargo del régimen en poder como por ejemplo Corea del Norte, con su presidente Kim Jon-un. En el caso específico de Corea del Norte, se puede comparar su sistema de gobierno con una dinastía oriental o un Reino Occidental (ambos autoritarios), puesto que su presidente es hijo del presidente vitalicio anterior y nieto del presidente eterno del país, es decir este mandatario adquiere su titulo por linaje de sangre. Esto nos lleva a otra pregunta transcendental, si bien la opinión publica es el mejor indicativo para medir cuan satisfecha están las personas con sus gobernantes, “La opinión publica no puede ser otra cosa que una demostración del grado de aceptación del pueblo a la ideología oficial y a la política del partido (Shalapentokk,1986). ¿Por qué en estos países no existe una prensa libre? Es precisamente por que si existiera una diferencia de opiniones, el régimen totalitario no podría funcionar, puesto que por más represión que exista, si los medios de comunicación son libres, ningún gobernante podría someter a la población, ya que podrían tener otro punto de vista aparte del oficial para poder discernir. Ahora, en el caso del Ecuador, tenemos en teoría de un estado Constitucional de Derechos en donde la ideología del “liberalismo social” establece un sistema presidencial y un país democrático. Nuestro país no responde desde hace muchos años a ninguna de las tendencias políticas, no somos ni liberales ni tampoco comunitaristas, el Presidente se ha auto definido como socialista del siglo XXI, pero cual es su alcance en relación a estas tendencias. Si bien nuestra legislación, específicamente la norma suprema, es decir la Constitución, establece un estado laico y reconoce el derecho privado, el derecho al libre trabajo, a la libre contratación, a la libertad de transito, de pensamiento y de culto (Tendencias liberales), también reconoce el derecho del estado a la regulación de las conductas de los individuos, en diversos aspectos y crea instituciones encargadas para dichos fines (Comunitarista). Hasta este punto se podría decir que el Ecuador ha evolucionado hasta el punto de encontrar el equilibrio entre los derechos individuales y los derechos comunitarios, lastimosamente en el Ecuador, tenemos un sistema Hiper-presidencialista. (Pesantes, 2004) En este peligroso sistema en donde una sola figura acumula demasiado poder y tiene facultades legislativas (proyectos de Ley en materia económica) e incluso judiciales (Indulto), evidentemente la tendencia política aplicable no vendría dada por la Ley, sino por los gobernantes de turno. El Ecuador no solo ha creado instituciones para dotar de servicios mínimos a los individuos, también ha creado Instituciones que regulan las relaciones entre los individuos dentro del comercio ( Superintendencia de control de Mercado) e incluso las relaciones de los individuos con los factores naturales, como por ejemplo la Secretaria del Agua, es decir nuestro intervencionismo estatal ha llegado al punto de crear instituciones como la Secretaria del Buen Vivir que se encarga de verificar y regular que el “Buen vivir” se cumpla en los sectores de la sociedad. Es por eso que me ha llamado tanto la atención, este tema, cual es la tendencia política en el Ecuador, cuales son los fines del socialismo del Siglo XXI, realmente busca un equilibrio entre la libertad individual y los fines básicos que debe dotar un estado a los ciudadanos, o en realidad solo se trata de una campaña publicitaria sin ideología que solo responde a una manera populista de alcanzar el poder y conformar masas sin resolver problemas estructurales. Respondiendo a la pregunta inicial, que dio origen a todo este ensayo critico, puedo concluir que el Ecuador paso de un estado evidentemente religioso que termino alternando los derechos de los ciudadanos, después paso a ser un estado liberal que olvido por completo a los ciudadanos creando miseria y organizando nuevos grupos de poder, originando crueles matanzas que llevaría al estado a incursionar en las ideas del comunitarismo, y desencadenando un intervencionismo que acabó en una dictadura. Finalmente, se desencadenó en un gobierno sin ideología, autoritario, intervencionista y que varia dependiendo de los ingresos económicos del país, así tenemos un líder del ejecutivo que en años anteriores a la baja del petróleo decía que la privatización fue producto de la larga noche neoliberal y que tanto daño causo al país, y hoy tenemos un discurso un tanto diferente al momento de ofertar las gasolineras de una empresa Publica, a la venta.

Bibliografía

Ane, A. (25 de Junio de 2015). Radio Equinoccio. Obtenido de http://radioequinoccio.com/inicio/item/5596-masiva-protesta-en-ecuador-para-decir-no-al-abuso-correa-anuncia-cambios-a-ley-de-herencia.html Arellano, N. (1991). Principios de Derecho Político y Constitucional. Quito. Chavez, M. (2007). El despido Intempestivo. Quito: Creatividad en el Arte Gráfico. CNN. (11 de Junio de 2015). CNN Español. Obtenido de http://cnnespanol.cnn.com/2015/06/11/ley-de-herencias-desata-marchas-en-ecuador/ Comercio, E. (25 de Junio de 2015). El Comerio. Obtenido de www.elcomercio.com/actualidad/guayaquil-marcha-jaimenebot-protestas-2.html Correa, R. (2010). La crisis económica y el cambio progresista en América Latina. Conferencia en la Universidad de Monteviddeo (págs. 29-43). Montevideo: Universiad de Montevideo. Crespi, I. (2000). La opinión Pública en sociedades no Democráticas. En I. Crespi. Diario, E. (07 de Junio de 2015). El Diario. Obtenido de www.eldiario.ec/noticias-manabi-ecuador/357809-andres-paez-ley-de-herencias-es-un-robo-disfrazado-de-impuesto Izquierdo, H. (1997). Derecho Constitucional General y Ecuatoriano. Quito: Ecuaoffset. Pesantes, H. (2004). Lecciones de derecho Constitucional. Quito: Ediciones Legales. Rodríguez, R. (2010). Liberalismo y comunitarismo: Un debate inacabado. STVDIVM, Revista de Humanidades, 201-229. Telégrafo, E. (11 de Junio de 2015). El Telégrafo. Obtenido de www.telégrafo.com.ec/politica/item/alvarado-2.html TeleSur. (27 de Junio de 2015). Aniversario10. Obtenido de www.teleSURtv.net Universo, E. (08 de Junio de 2015). El Universo. Obtenido de www.wluniverso.com/noticias/2015/06/08/nota/4951698/impuesto-herencia-enfrenta-simpatizantes-contrarios-regimen http://www.revistagestion.ec/?p=17706 http://www.revistagestion.ec/      

La multiforme armonía que atrae” (Papa Francisco I)

John Rawls defiende el liberalismo político y sostiene que el hombre es “un sujeto que «elige» sus fines en lugar de experimentar su «descubrimiento»” (Rodríguez, 2010, p. 214). De igual manera establece que la libertad de cada individuo se debe desarrollar en un ambiente en el cual primen sus derechos “a configurar su propio proyecto de vida, aun cuando entre en conflicto con los valores de la comunidad en los que se inserta” (p. 220). Estos criterios se oponen a lo predicado por los pensadores comunitaristas. El Papa Francisco también tiene una postura al respecto y la manifestó durante su visita al Ecuador en julio del presente año.   Si bien la vida se mide, en cierto sentido, en base a las decisiones que cada persona toma en su trayecto, decir que sólo depende y puede ser evaluada por éstas es un criterio reduccionista de la misma. La vida de cada persona se escribe en gerundio, es decir, en –ando, -iendo y –yendo. Esto quiere decir que es un constante evolucionar cambiante, que se construye a base de experiencias, cuya base, muchas veces, son las decisiones (Logoterapia, 2015). Al tomar esta premisa es posible cuestionar de una manera más profunda lo estipulado por Rawls y concluir que más allá de elegir, cada persona descubre sus fines a través de lo que experimenta.   En su teoría sobre el mundo de las ideas y la caverna de Platón, éste sostiene que el verdadero conocimiento, es decir, aquel que equivale a la verdad, como su nombre lo indica, solo se adquiere “a través del hábito y de la práctica”. Éstos posibilitan el desarrollo del poder y la capacidad de aprender, permitiendo así, “que el alma se vuelva al mundo del ser” (Crespi, 2000, p. 150). Nuevamente, es la experiencia la que lleva a la verdad y a lo que Platón consideraba como “conocimiento válido”.   El ser humano se desarrolla en comunidad desde que inicia su vida, en una familia. En efecto, es ésta la que le enseña a enfrentarse a la sociedad, puesto que es la base. De ahí que la experiencia se desarrolla con el otro. “Es reflejado en el «otro», en donde se reconoce al «yo»” (Logoterapia, 2015). La naturaleza del ser humano es la indicadora de que éste es un ser puramente social y comunitario, que a su vez es único y tiene una individualidad.   Rawls y los liberalistas, en cambio, sugieren que la individualidad de la persona es una característica aislada y asocial. Por esto, ella es quien decide adaptarse o no a ciertos aspectos del medio en el que se desenvuelve. Debido a que la identidad y la moralidad se deciden previamente a la experiencia colectiva, la libertad del sujeto se pone en práctica independientemente de que la comunidad lo considere un bien o mal para la misma; de lo contratrio, se atentaría contra su libertad:   “Los liberales dejan fuera este aspecto esencial en la constitución de la persona porque desean mantener intacta la capacidad del individuo para revisar sus concepciones sobre la vida buena, y consideran que cualquier intento por parte de la comunidad política por elevar a la esfera pública un conjunto de valores morales —más allá de la seguridad, la salud y el bienestar económico de sus ciudadanos— supondría inmediatamente reducir el marco de libertad en que los individuos se desenvuelven” (Rodríguez, 2010, p. 219).   El hecho de sugerir algo con una orientación moral definida a la sociedad, por parte de un mandatario cuya opinión repercuta sobre el público, implica un ataque a las bases del liberalismo y reduce la autonomía de los ciudadanos. La razón de Rawls para su argumento es que la renuncia a la neutralidad por parte de un estado altera la libertad de quienes constituyen la comunidad (Rodríguez, 2010, p. 221). El análisis a esta postura del pensador lleva a concluir que la libertad le ha sido dada al hombre para que éste llegue a la verdad y así, conforme la vaya descubriendo, experimentará más libertad. Esta experimentación implica conocimiento, siendo este el que lleva a la verdad, es decir a lo que es, a lo real (Callejo, 2012).   Si una comunidad política adopta una posición moral sobre algo no reduce la libertad individual del ciudadano, ya que a pesar de que la persona no quiera ponerla en práctica, es él quien decide sobre tomar una postura o no, en su intimidad. El hecho de que se le presente como opción lo hace desde un inicio más libre, ya que expande sus horizontes de conocimiento y, por tanto, le permite una aproximación a la verdad, por tanto, a la libertad.   Si la postura tomada es verdadera y acertada, entonces los ciudadanos serán, en esencia, más libres. No obstante, si ésta es herrada, lo más probable es que la postura de Rawls se aproxime a la verdad y la libertad colectiva se vea limitada. Solamente en ese caso se pierde la libertad en tanto libertad, aunque haya ciertos individuos que lo consideren de distinta manera, como un obstáculo.   Los comunitaristas, por otro lado, sostienen que es importante el aspecto personal e independiente de cada individuo, no obstante mantienen la postura de la comunidad no puede ser excluída .Se los de fine como aquellos que “sostienen que los derechos individuales han de ceder, en ciertos casos, ante los derechos de la comunidad; y que con ello la moralidad del conjunto —incluida una práctica mejor de la individualidad— aumenta” (Rodríguez, 2010, p. 208). No se excluye la individualidad, sino que se la considera dentro del marco dentro del cual la naturaleza misma ha situado a la persona.   Taylor, Sandel y MacIntyre establecen que “hay una serie de capacidades humanas que sólo se desarrollan gracias a la vida en comunidad” (Rodríguez, 2010, p. 216) y tienen razón. En el texto se destacan aspectos y valores colectivos como la reciprocidad, la confianza y la solidaridad (p. 210); y sustentando este argumento, el Papa Francisco, en su reciente visita al Ecuador habló de valores similares a la sociedad civil, en la Iglesia de San Francisco en el centro de la ciudad de Quito, haciendo alusión a la importancia de la familia como base de la sociedad. “Mirando a la familia, pensemos en la sociedad a través de estos valores sociales que mamamos en casa, en la familia: la gratuidad, la solidaridad y la subsidiariedad” (Comercio, Francisco en Ecuador , 2015).     En los tres discursos que dio el Papa en Ecuador seleccionados para este análisis, es posible ver que habla mucho de la necesidad de la unidad del pueblo cristiano para la evangelización y para alcanzar la plenitud de la sociedad. Incita a que los ecuatorianos se unan y vivan en paz y armonía, sin excluir a aquellos que son distintos, valorando las diferencias existentes en cada ecuatoriano.   “La unión que pide Jesús no es uniformidad sino la multiforme armonía que atrae, la inmensa riqueza de lo variado, de lo múltiple, que alcanza la unidad cada vez que hacemos memoria de aquel Jueves Santo. Nos aleja de tentaciones, de propuestas unicistas, más cercanas a dictaduras, a ideologías, a sectarismos” (Comercio, Francisco en Ecuador , 2015).   Con la sola lectura de esta frase es posible ver que Francisco I defiende la individualidad de cada persona, sin restar importancia al sentido de comunidad tan necesario para el desarrollo de la sociedad y de cada ser humano. Es así que durante su visita, el Papa Francisco puso en evidencia su deseo de lograr aquello que proponen ciertos comunitaristas, según el texto de B. Rodríguez: lograr un liberalismo comunitarista (p. 217).   Francisco fomenta el diálogo y la “la participación sin exclusiones, para que los logros en progreso y desarrollo que se están consiguiendo garanticen un futuro mejor para todos” (Comercio, Francisco en Ecuador , 2015). De esta manera, además de promover nuevamente la unidad y la comunidad entre ecuatorianos, y siendo éste su primer discurso, dictado en el Aeropuerto Mariscal Sucre y dirirgido a todos los ciudadanos, principalmente al presidente, a quien agradece por haberlo citado mucho, hace un llamado al diálogo inclusivo.   Días previos a la llegada del mayor representante de la Iglesia Católica al país, el descontento reinaba en el mismo a causa de nuevas políticas impuestas por el presidente. El pueblo estaba y está descontento y, a pesar de las numerosas manifestaciones, aún no se ha logrado un cambio significativo al respecto de lo que provocó tanta revuelta. “La autoridad gubernamental descansa en la reverencia, el temor y la aquiesencia silenciosa de la mayoría numérica” que, si bien se ha levantado, también está estancada (Crespi, 2000, p. 146). En el caso de Ecuador, nos encontramos en un ambiente en donde reina el descontento y la imposibilidad de hablar. El país está sumido en una profunda “Espiral de Silencio” (Nöelle-Neuman, 1995) en donde pocos se atreven a hablar y manifestar abierta y, de cierta forma, aisladamente su punto de vista, debido a las consecuencias que esto supone. Hoy en día, quizás el porcentaje sea más alto y no sea el 20%, sino el 10% o 15%, el que manifieste su parecer a pesar de las consecuencias. Posiblemente lo que nos falta a los ecuatorianos es lograr esa unidad que tanto mencionó el Papa, pero que sea una unidad que vaya más allá de las leyes que limitan ciertas actividades no solo individuales sino colectivas, sino una unidad de pensamiento y amor a la patria que nos lleve a vivir la solidaridad, la gratuidad, la subsidiaridad, la reciprocidad y la confianza. Solamente así conseguiremos experimentar esa libertad que defienden los liberalistas, y esa comunidad que buscan los comunitaristas, en una fusión de creencias morales sociales y personales que se unen en la búsqueda del bien común, el cual, a fin de cuentas, beneficia también al individuo.  

Bibliografía

Callejo, G. (2012). Curso de Verdad y Conocimiento. Universidad de Los Hemisferios. Comercio, E. (7 de julio de 2015). Francisco en Ecuador . Recuperado el 14 de octubre de 2015, de El Papa en la Iglesia de San Francisco: ‘Las leyes han de procurar la inclusión’: http://www.elcomercio.com/actualidad/discurso-papafrancisco-sanfrancisco-cuidadania-visitapapal.html Comercio, E. (5 de julio de 2015). Francisco en Ecuador. Recuperado el 14 de octubre de 2015, de Francisco en el aeropuerto de Quito: ‘Presidente, me ha citado demasiado’: http://www.elcomercio.com/actualidad/discurso-papafrancisco-ecuador-catolicos-fieles.html Comercio, E. (7 de julio de 2015). Francisco en Ecuador. Recuperado el 14 de octubre de 2015, de El Papa en la misa del Bicentenario: ‘La unión que pide Jesús nos aleja de tentaciones cercanas a dictaduras’ : http://www.elcomercio.com/actualidad/homilia-papafrancisco-misa-bicentenario-catolicos.html Crespi, I. (2000). La opinión pública en sociedades no democráticas. En El proceso de Opinión Pública. Logoterapia, D. e. (abril-octubre de 2015). Ecuador. Nöelle-Neuman, E. (1995). La Espiral del Silencio. Opinión pública: nuestra piel social. El nuevo espacio público . Rodríguez, R. B. (2010). LIBERALISMO Y COMUNITARISMO: UN DEBATE INACABADO. (U. d. Zaragoza, Ed.) Revista de Humanidades , 201-229.    

“Nadar contra corriente” con la Opinión Pública

silencip El presente ensayo tiene por objeto conocer cómo las manifestaciones realizadas en Quito, en los últimos meses, no cesan hasta hoy (19 de septiembre de 2015), a pesar de los esfuerzos del gobierno. Asimismo se analizará como la teoría de E. Noelle Neumann “El espiral del silencio” es advertida en la configuración de la opinión pública en los ecuatorianos.   Quito, capital de Ecuador, es conocida por ser una ciudad políticamente activa, luchadora y, sobretodo, por su tenacidad al derrocar presidentes. Sin embargo últimamente su imagen es distinta. Se muestra insegura y miedosa a la hora de expresarse en público.   El temor a ir “contra corriente” vulnerabiliza las calles de la Capital. Las famosas manifestaciones quiteñas perdieron su fortaleza más grande: el valor de la opinión pública fabricada por la sociedad.   Para comprender el poder de la opinión pública es importante considerar a cada individuo. Así lo expresa Bouza cuando dice que la Opinión Pública es la opinión que los individuos dan en las encuestas, porque las encuestas muestran a los individuos y al sumar o no dichas opiniones se podría llamar opinión pública. (Bouza,2012)   Con esto Bouza explica que, si sumamos todas las opiniones ya sea con encuestas o muestras, podremos dejar en perspectiva lo que en las calles ya no se puede observar: movimientos reales, grandes, sublevaciones a gobiernos equivocados, y levantamientos contra el abuso del poder. Lamentablemente no todas las “cabezas” de Quito tienen una voz propia.   Como es de conocimiento general, Alianza País, el movimiento político del gobierno, rige las encuestas por poseer el mayor número de seguidores en las redes sociales, o muestreos generados por el mismo gobierno. Pero ¿qué pasaría si se preguntara a todos en las calles? ¿Realmente puede mantener esa popularidad parcial u online, según el criterio de los individuos?   Hace poco tiempo, en la Avenida de los Shyris, en Quito, se realizó una protesta cuyo eje principal era la enmienda de la Ley de Herencias, durante una cobertura se pudo constatar la afluencia de cientos de personas . Sin embargo, la amplia calle no se logró llenar. No se divisó a las miles de personas que comentaban los diarios esa mañana. De hecho, la cifra se quedaba corta en comparación al pequeño encuentro:   “Todo el pueblo se siente descontento, marchemos en contra de Correa, Páez es la solución” dijo el asambleísta Andrés Páez aquella noche de protesta.   Efectivamente, existían y existen aún miles de ecuatorianos: familiares, vecinos, trabajadores, compañeros y ciudadanos de la Capital del país, que hablan y opinan desde sus casas, negocios, o lugares de trabajo. Simplemente manifiestan puertas adentro el desacuerdo que llevan con el actual régimen. Lamentablemente aún no se ha expresado el descontento, ni en marchas como estas, ni en los “conversatorios” realizados, actualmente, por el gobierno como respuesta a las movilizaciones.   Si bien sí se han generado movimientos, como fue el caso de la marcha indígena, es relevante mencionar que estas han sido opacadas inmediatamente por las autoridades del gobierno.   Mediante esta observación se pudo constatar la forma de proceder de algunos actores políticos. Las protestas no agrupaban a todos los miembros de la sociedad como se recomienda para conocer la opinión publica. No, en esta ocasión ni siquiera se observaban representantes reales de la comunidad quiteña. Los trabajadores, albañiles, o empleadas domesticas se quedaron en sus casas. La cantidad de personas marchando no era significativa para cambiar a un gobierno que está en decadencia, al contrario, algunos utilizaron las marchas y protestas como estrategia para generar una campaña política.   Es notorio cómo se aplica el espiral del silencio, al observar que no solo las acciones de la ciudadanía han sido decisión de pocos, sino que el quiteño promedio se ha convertido en un individuo alienado, sin opinión propia o, simplemente, con miedo a expresar su voz.   Es importante rescatar las ideas de Allport, quien explica cómo la perseverancia en reivindicar a los individuos va más allá de cualquier debate, ya que estos individuos son la sustancia formante de la sociedad, de la opinión o de cualquier actividad humana.   En la opinión publica, los medios influyen trascendentalmente en la mayoría de las personas, es por eso que se crea una opinión pensada por pocos, en este caso tienen la palabra los individuos, que manifiestan su opinión en redes sociales, las personas con cargos políticos o los medios públicos de amplia influencia social. De esta forma los elementos sociales mencionados proyectan la imagen de representar a la masa, la gran parte del país.   Es así como en la ciudad de Quito se experimentó y se continúa percibiendo la experiencia de Asch, la cual indica que tan solo 20 % de individuos tienen convicciones reales e inquebrantables. Mientras que el otro 80% restante son llevados por la corriente.   Al encontrarse escondida la opinión se puede notar inseguridad. Las opiniones de los más fuertes se escuchan con voz clara y potente. Por su parte las minorías siguen callando, es decir que coadyuvan a que las masas se conviertan en sociedades silenciosas.   Por tal razón, se debe mantener una sociedad bien estructurada, donde medios, ciudadanos y gobierno cumplan un papel relevante en la opinión pública, que no estén privados de actuar y expresar su modo de percibir las cosas, y que no se despojen de la libertad que el esparcimiento, expresión y conocimiento proponen. Muchas veces la opinión de los que no marchan puede marcar la diferencia. El objetivo será entonces generar una mayoría que antes estaba oculta en un espiral de silencio.   Es complicado formar parte del 20 % que va en contra de la corriente pero, sin duda, actuar en base al temor no permitirá nunca desarrollar una opinión fuerte, memorable, estable, que pueda generar tendencias y que pueda sustentarse. La opinión publica puede construirse e ir en contra de toda la corriente de personas o medios que piensan y difunden ideas diferentes, solo es necesario sustentarla con argumentos válidos y convertirla en acción.             Bibliografía:   Cobertura crónica: Libertad y banderas de tul, Periodismo Cultural, Junio,2015   Noelle-Neumann, E. (1995). La Espiral del Silencio. Opinión Pública: nuestra piel social. Barcelona: Paidós. Fermín Bouza, (2004). Desventuras de un concepto claro y distinto: Opinión Pública, http://cim.anadolu.edu.tr/article?aid=104) .   Rendón, N (9 de septiembre del 2015), Los diálogos no han podido frenar las marchas. Diario El Comercio, recuperado de http://www.elcomercio.com/actualidad/dialogos-frenar-marchas-gobierno-ecuador.html.

Democracia contra los Países democráticos y no-democráticos

Y5YhK-cCbgMh0ctqnMbaTl45Km_oLF8yVDRtVDSyt_KTSnq6a-fmU72Ec4b8SRckEzONmYQotCQbnYyW9Aa53ZPKCP2KtgvfZ3mkTWpuh4sfqpQl2F9iMIthZO7yemKu-_VdfZI Sin duda, hablar de opinión pública en los estados no-democráticos se convierte en un tema que trae muchas interpretaciones y puntos de vista muy diferentes, a tal punto que solo hablar de democracia en la actualidad es algo muy polémico, pues en varios países denominados democráticos existen ciertas actividades que han cuestionado su ideología de ser democráticos, no solo porque han adquirido cierto reconocimiento negativo en sus propios gobernados, además, su reconocimiento internacional ha sido de grandes interpretaciones negativas.   El Universo, 17 de Junio 2015: “La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó ayer que a dos años de vigencia de la Ley de Comunicación de Ecuador “es la peor ‘ley mordaza’ de América”. Y pidió a la comunidad internacional y a la Asamblea de la OEA advertir “el flagrante atropello del gobierno de Rafael Correa contra el derecho del público a estar informado, contra el trabajo libre de los periodistas y contra los medios independientes”. ”   Es importante para un estado democrático que su reconocimiento como tal sea positivo, pues esto asegura tener gobernados dispuestos a ser “sometidos” por la ideología que intenta transmitir un eEsstado. Al percibir información negativa por parte de los medios hacia un gobierno dificulta que un estado sea reconocido como alguien que ejerce su democracia, esto involucrar que los gobernados exijan sus derechos y reconozcan su poder como pueblo. “Estaban dispuestos a conceder derechos al pueblo, pero dentro de unos límites” (Noam Chomsky- Consentimiento sin consentimiento: La Uniformación de la opinión pública)   Los estados tienen sus limitaciones y a la vez, se puede medir su poder por el consentimiento que permite sus gobernados, ya que, como lo menciona Chomsky: “Llegó a la conclusión de que el gobierno se basa en el control de la opinión pública, un principio que «abarca a los gobiernos más despóticos y más militaristas igual que a los más libres y más populares».” (Noam Chomsky- Consentimiento sin consentimiento: La Uniformación de la opinión pública.) Y si el pueblo o los gobernados perciben que ha sido violentado algún derecho que prive su libertad de expresión o se limite sus libertades, corre el riesgo que el gobierno sea derrocado, sin importar lo tan democrático sea reconocido.   Es posible que los gobiernos adquieran mucha fuerza y poder sobre sus gobernados pero al mismo tiempo corre el riesgo que la opinión pública no juegue de su lado, pues si bien asegura el poder para los gobiernos, al mismo tiempo es un arma de doble filo que no garantiza que otorgue las garantías que ha mencionado Chomsky. Esto se lo puede comprobar en el ejemplo del diario “El Universo” que ha manifestado preocupación nacional e internacional por la democracia y leyes que han debilitado el reconocimiento del Estado Ecuatoriano como democrático.   Al mismo tiempo, la opinión pública en los estados no-democráticos es un punto importante para el gobernador y sus gobernados, pues su manejo adecuado garantiza que un estado sea reconocido como aquel que maneja los poderes o que todos los poderes están concentrados tan solo en aquel estado o gobierno. Los gobernados también tienen un papel importante en aquellos estados, pues de cierta forma son los que garantizan que aquel estado pueda manejar el poder según su ideología y forma de otorgar “libertades” en aquel estado. “incluso los gobernantes más brutales necesitan en alguna medida el «consentimiento de los gobernados», y por regla general lo consiguen, no sólo mediante la fuerza.” (Noam Chomsky- Consentimiento sin consentimiento: La Uniformación de la opinión pública.)   Los estados no-democráticos deben garantizar que su ideología y manejo sea el adecuado para que sus gobernados no busquen el poder que se garantiza en los estados democráticos, pues si un estado no-democrático no tiene el consentimiento de sus gobernados puede traer complicaciones en su manejo, pues es vital para ellos que su ideología sea establecida y no necesariamente con la fuerza. Es claro que no podrán manejar todas las formas de expresión y sus libertades pero al mismo tiempo, esto puede garantizar que no sean reconocidos como un estado tirano que ha cuartado todas las libertades, son no democráticos en el sentido que concentran el poder y las libertades en sus gobernantes, más no en sus gobernados.   “El Gobierno castrista mantiene en pie una férrea estructura legal, burocrática y administrativa, engrasada por años de uso, para silenciar a los opositores al gobierno, categoría en la cual se encuentran las personas que intentan informar sobre la realidad cubana.” (Yosvani Anzardo-Cuba: un país sin libertad de Expresión)   Otra de las cosas que demuestran que la opinión pública y su manejo es importante, tanto en los países democráticos como no-democráticos es la historia, pues varios estados o naciones han tenido que manejar la opinión pública a su favor, ya que esta garantiza el poder que puede controlar los estados y a la vez el consentimiento que otorgan los gobernados a sus gobernantes.   En fin, la opinión pública es importante para el manejo del poder en los estados, no importa que sean democráticos o no-democráticos, pues esta garantiza que un estado pueda gobernar sin problemas y que su reconocimiento sea el apropiado para que pueda administrar y “someter” su ideología en aquel estado. “La importancia de «controlar la opinión pública» se ha reconocido cada vez con mayor claridad” (Noam Chomsky- Consentimiento sin consentimiento: La Uniformación de la opinión pública.)  

Bibliografía

Anzardo, Y. (s.f.). es.amnesty.org. Obtenido de Amnistía Internacional: https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/cuba-libertad-expresion/ Chomsky, N. (s.f.). infoamerica.org. Obtenido de CONSENTIMIENTO SIN CONSENTIMIENTO: LA UNIFORMACIÓN DE LA OPINIÓN PÚBLICA: http://www.infoamerica.org/teoria_articulos/chomsky1.htm Universo, E. (Junio de 2015). eluniverso.com. Obtenido de Ecuador tiene ‘la peor ley mordaza de América’: http://www.eluniverso.com/noticias/2015/06/17/nota/4967509/ecuador-tiene-peor-ley-mordaza-america